Xiaolin Showdown, una serie animada, de la prestigiosa Warner BROS, basada en antiguos monjes guerreros que deben conseguir y proteger los objetos mágicos denominados “Shen Gong Wu”, aparecerá en nuestras portátiles, de la mano de Bottle Rocket y distribuido por Konami Digital Entertainment GMBH, en febrero del 2007. Una salida un tanto precipitada dado el nivel del juego en todos sus aspectos.
Parece ser que para el publico infantil no es tan necesario el esfuerzo en los detalles y esto se demuestra con juegos de este tipo. Grandes monotonías son un ejemplo claro de los muchos aspectos negativos de este juego. Pero no todo es malo, ya que presenta escenarios muy coloridos y un entorno, en tres dimensiones, bastante detallado, pero podría ser bastante mejor.
El juego nos permite manejar a los cuatro personajes: Omi, un bajito y simpático monje de agua. Raimundo, el guaperas del grupo que controla el viento. Kimiko, la única chica del grupo, adicta a la tecnología y controladora del poder del fuego. Y Clay, un fortachón vaquero que su elemento será la tierra.
Aunque las diferencias entre ellos no son muy variadas, el juego permite luchar hasta con cuatro jugadores. Tú manejarás a uno y la computadora a otros tres para que te ayuden en tus misiones.
El control es bastante básico, dispondrás de dos botones de combate con los que podrás realizar combos, y, como ya se ha visto en numerosos juegos, también podrás saltar y moverte a por barriles u otros objetos para lanzárselos a tus rivales haciéndote más fácil el combate.
El juego dispone de múltiples escenarios donde deberás barrer a los subordinados de Jack Spicer y compañía. Antes de comenzar cada misión, podremos equipar a nuestro personaje con hasta tres Sheng Gong Wu para variar nuestras habilidades en combate. Para conseguir los numerosos Sheng Gong Wu, deberemos enfrentarnos en duelos especiales denominados “Duelos Xiaolin” en la que la prueba varía, y que podrá ser desde el rey de la colina hasta un simple y clásico “pilla pilla”.
El modo de juego es bastante simple, y a veces llega a amargar. Un claro ejemplo de esto es que cada vez que nos toca una misión nos explicará paso a paso los movimientos y controles, incluso en misiones repetidas o del mismo estilo de juego.
El nivel de dificultad es realmente bajo, parece casi imposible quedarse sin vida en misiones avanzadas del juego, lo que llega a veces a aburrir.
El sonido no defrauda y va de acuerdo con el estilo del juego, canciones típicas de la serie no faltaran y también de acción para animar los combates.
El apartado gráfico no esta trabajado a fondo siendo la textura de los personajes bastante simple y muy poco variada, los escenarios son coloridos y estos si son variados y detallados, sin duda los gráficos no serán el punto fuerte de este juego.
Tanto su simple control como sus texturas y el sonido hacen de este un juego que seguramente pasará sin pena ni gloria por las estanterías de las tiendas.
Dado el nivel actual en el mundo de los videojuegos debería haber sido mucho mas trabajado. Su apartado no está a la altura respecto a otros juegos de la misma consola. El control sencillo no nos proporcionara la sensación típica de los juegos de lucha.
En definitiva, un juego bastante monótono en todos los aspectos, destinado mayormente a cumplir las expectativas de un público infantil, al que tal vez vaya destinado este juego.