Colton White viaja a la PSP
Las Navidades pasadas hizo su irrupción en el mundo de la portátil de Sony un juego que, a finales del 2005, causó auténtico furor en consolas como la PS2 y la XBOX. Sin embargo en esta nueva plataforma ha entrado sin hacer excesivo ruido. Gun: Showdown es el port de Neversoft del juego que mencionamos y, como muchos de los port que vemos últimamente alcanza altas cotas de calidad pero no llega a despuntar.
El motivo, al igual que con otros títulos como el Príncipe de Persia, por ejemplo, es, no ya la jugabilidad, que entraremos más adelante, si no la propia historia. La mayoría de los jugadores que se sienten atraídos por este título son aquellos que ya han disfrutado de él en consolas mayores. Por desgracia para ellos la trama es exactamente la misma que en la versión anterior por lo que el juego termina por carecer de alicientes. Al cabo de unas pocas horas resulta repetitivo y aburrido para quien ya lo ha disfrutado.
Para el resto de personas, que serán pocas, que aún no hayan probado este título y lo hagan por primera vez con esta consola, la cosa cambia por completo. Ellos podrán disfrutar de una de las mejores tramas del Oeste que se han escrito para cualquier plataforma. Van a encontrarse con una historia escrita por Randall Jahnson, guionista de Holliwood (escribió La Máscara del Zorro entre otras) que realmente engancha, entretiene y cuenta con las suficientes vueltas de tuerca para haber hecho de GUN un clásico ya. Uno no puede por menos que envidiar a todos aquellos que aún no lo han disfrutado.

Las misiones secundarias continúan siendo una buena cantidad y nos servirán no sólo para sacarle más horas de juego a un título que tampoco es que tenga tantas, si no que, además y sobretodo, nos ayudaran a incrementar las estadísticas de Colton. De este modo podremos apuntar mejor, tener más salud, o mejorar la manejabilidad del corcel entre otras cosas.
Además estas segundas misiones, carentes de trama, por lo general, nos reportarán, también, unos cuantos dólares con los que comprar mejoras de arma, de potencia, el imprescindible pico o incluso huecos de salud.
5 nuevos niveles.
Los chicos de Neversoft se han esforzado un poco incluyendo cinco nuevos niveles, como la escena de las minas antipersona, la destilería, o el momento de robar la ropa a un traficante de opio para infiltrarse en su guarida, que no introducen nada nuevo en el argumento, pero que sí dan un pequeño aliciente, demasiado pequeño, para todos esos jugadores que ya terminaron alguna de las otras versiones en su día. Por otro lado también hemos notado la ausencia de partes de alguna de las misiones ya existentes, como el utilizar el cañón en el barco, o los bandidos del ferry.
Además, contamos con varias armas nuevas como las mencionadas minas antipersona y un sistema un tanto diferente de montar a caballo. Conviene analizar un poco más extensamente este último punto. Ahora disfrutamos de Rogue, un joven alazán que será nuestra montura durante todo el juego, lo que indiscutiblemente supone una mejora ya que en el título original solía suceder que al terminar una misión secundaría nos encontrábamos perdidos en las Badlands con la única opción de regresar caminando.
Ahora nos bastará con silbar para que acuda raudo nuestro corcel. Pero no todo son ventajas, el inconveniente viene de la mano de la imposibilidad de usar otros caballos, con lo que tendremos que tener cuidado de no matar al nuestro, lo que, dicho sea de paso, no se puede, puesto que una décima de segundo antes de hacerlo, él sale huyendo a descansar. Bien, pues si llegamos a ese punto de salud del caballo, éste tardará varios instantes en volver a estar disponible. No puedes bajarte de un caballo medio muerto y montarte en otro que goce de mayor salud.