Vuelve el verdadero espíritu Metal Gear
Por fin, <<Kojima Productions>> ha traído el único, verdadero e infalible Metal Gear a PSP. Ha tardado, pero el resultado, sin duda, merece la pena.
Naked Snake, ya con el título de Big Boss, comienza esta aventura tres años después de los acontecimientos vividos en MGS3 de Playstation 2. Son los principios de los setenta y Snake se despierta drogado en una celda de alguna prisión sudamericana. Enfrente suyo, Roy Campbell, un boina verde también capturado, le pone al corriente de la situación antes de ayudarle a escapar. Rápidamente, ambos personajes llegan a la conclusión de que, para salir de aquella zona controlada por un ejército ruso rebelde, van a necesitar cuanta ayuda les sea posible. Para ello, deciden reclutar nuevos compañeros.

La historia, que tiene todo el aroma y sabor de los MGS, plagada de misterio y actuaciones con doble sentido, se va enrevesando poco a poco, retrocediendo, avanzando, y básicamente, entrelazándose con ella misma hasta llegarse en algunos momentos a perder el hilo; pero siempre con el trasfondo filosófico de fondo del significado de la lealtad y lo que supone ser un soldado.
Con un planteamiento sorprendente, aunque propio de esta saga, vemos que Snake se ve obligado a enfrentarse a un ejército de rebeldes soviéticos que planean un ataque en masa contra la URSS, pero esto es sólo el principio, los límites que llega alcanzar la trama los dejamos para que los propios jugadores vayan descubriéndolos por sí mismos.
Aquellos fantásticos gráficos
No sé por qué, pero a mí, Snake siempre me ha parecido un personaje de Cómic, por lo que los nuevos videos intermedios realizados de esta forma y en blanco y negro, me resultaron tremendamente atractivos al principio. Atracción que no se perdió con el paso de las horas de juego y las horas de video. Al final resultan no sólo más realistas, si no también bastante menos cansados para los ojos, los magníficos videos 3D del MGS3. Hablando de este tema, también se echa bastante en falta las voces al utilizar el intercomunicador.

Volvemos, como en MGS1 a tener que leer forzosamente, aunque, claro, los jugadores españoles tendrían que hacerlo de todas maneras, ya que no hay traducción del audio.
Por otro lado, en lo que respecta al juego en sí, es donde verdaderamente los chicos de <<Kojima>> han aprovechado toda la capacidad de PSP y nos presentan un entorno 3D con polígonos intachables, visión gráfica que iguala por completo a la última versión salida de MGS para PS2. Snake, con su nuevo traje de camuflaje negro tiene una resolución que es lo mejor que se ha visto hasta el momento en la portátil.