Si bien la semana pasada os trajimos el primer capítulo de esta serie del Rincón del Nostálgico, esta segunda entrega nos vuelve a trasladar a la generación de los 8 bits. Corría el año 1986, y el mercado todavía andaba en pañales. Tras la debacle de 1983 dentro de la industria, esta resurgió con mas fuerza que nunca apenas 2 años después.
Fue entonces cuando una pequeña empresa dedicada al desarrollo de pequeño hardware de entretenimiento doméstico, decidió competir de tú a tú con el hasta entonces gigante del sector, Nintendo, lanzando su ya mítica Mark III, aunque la inmensa mayoría de vosotros lo conocereis como Master System. Sí, lo habeis adivinado, su nombre es SEGA.
Un poco de historia:
Para encontrar los orígenes de SEGA, es necesario retroceder hasta 1965. La compañía nació de la fusión de dos empresas. Service Games, dedicada a la fabricación de gramolas, y Rosen Enterprises, un importador de máquinas recreativas con Dave Rosen a la cabeza.
Durante años, Rosen se había dedicado a traer desde Estados Unidos máquinas recreativas con las que satisfacer la inmensa demanda de una incipiente sociedad consumista nipona. Durante esta época, Rosen se convirtió en el principal proveedor de material lúdico para bares en el Imperio del Sol Naciente. Si bien es cierto que el número de máquinas traidas desde occidente aumentaba cada año, no menos cierto es que su calidad dejaba bastante que desear. Hastiado de esta situación, Rosen decidió crear su propia compañía y se dedicó a la fabricación de maquinaria para este sector.
Fue por ello que decidió fusionarse con Service Games, de la que tomó sus dos primeras silabas de cada palabra, para fundar la que nueva empresa, conocida como SEGA. Era el año 1965, y SEGA daba sus primeros pasos.
Durante años se dedicó a la fabricación de juegos electrónicos y de recreativas, produciendo 140 títulos hasta 1980, siendo el mas sobresaliente de todos ellos Periscope, un simulador de submarinos que reportó a la compañía un gran prestigio.

En 1980 fue adquirida por Gulf & Western’s, y bajo su mecenazgo, SEGA lanzó al mercado dos sistemas de entretenimiento doméstico, SC 1000 y SG 3000, pero la incipiente crisis que sufrió la industria en 1983, supuso que estos dos sistemas cayeran en el olvido por falta de un respaldo solido. Gulf & Western’s decidió deshacerse de SEGA a escasos meses de que esta lanzara su apuesta Mark III.


Sin el respaldo de Gulf & Western’s, SEGA decidió no dar marcha atrás en su proyecto de poner en el mercado la Mark III, y tomó el timón de su propio barco. Mark III desembarcó en territorio nipón en 1984, obteniendo unos mas que discretos resultados.
A la cuarta va la vencida
Tras los fracasos de Mark III y de sus dos anteriores consolas, el futuro de la compañía no se mostraba nada alentador. Y como a perro flaco todo son pulgas, en 1985 entraba en escena el gallo del corral. Nintendo entraba por la puerta grande en Japón con su Famicom/NES, con una política agresiva de licencias y copando el 95% del volumen de ventas en el país.
Ni siquiera el carisma de la hasta ahora mascota de la compañía, Alex Kidd, pudo contrarrestar el ciclón Mario. La batalla estaba perdida.

Fue entonces cuando en un último intento, SEGA decidió exportar su máquina fuera de Japón, y la llevó a EEUU. Un nuevo diseño, un nuevo nombre: Master System. Para su distribución en Occidente, SEGA vendió sus derechos a Tonka Toys. Un gran error, pues la capacidad de distribución de esta compañía era irrisoria y no estuvo a la altura del producto.
Tras encadenar fracaso tras fracaso, SEGA decide relanzar su máquina en Japón en 1986, esta vez bajo ya el nuevo nombre de Master System. Con una política mas agresiva, y amparado por la imagen moderna que imprimía su nueva flamante mascota: Sonic.
Con un voto de confianza otorgado por el propio Gobierno japonés, que no veía con buenos ojos el imperio monopolista de Nintendo, consiguió repuntar sus ventas en oriente. Pero solo fue un espejismo, SEGA vendió 125.000 consolas en sus primeros cuatro meses de vida, mientras que Nintendo vendió dos millones de Famicon/NES
en el mismo periodo.

Si bien es cierto que Master System fracasó en EEUU y Japón, no se puede decir lo mismo en Europa. SEGA encontró en el Viejo Continente su pequeño mercado. Incluso llegó a vender mas que la propia Nintendo en muchos paises europeos, siendo Alemania el mejor exponente de este pequeño triunfo de SEGA.
El fracaso de Master System en el mundo vino motivado por la mediocre campaña de marketing comparada con el monstruo Nintendo, y por la escasa calidad de sus títulos en comparación con Famicom/NES. La política de Nintendo de solo otorgar licencias a los desarrolladores que programaran en exclusiva para ella y de retrasar del orden de 2 a 4 años la exclusividad para su consola, supuso un freno tremendo para la casa de Sonic.