Su padre, el aclamado Hironobu Sakaguchi; su modelador, el egregio Akira Toriyama; su batuta, el inmortalizado Nobuo Uematsu; su mayor enemiga, la crítica occidental. Blue Dragon nos ofrece un nuevo mundo de magia y de color, donde simples pensamientos o sensaciones pueden llegar a materializarse a través de los mágicos poderes de las sombras misteriosas que acompañan a los más osados, en este caso a los nuestros y a su mayor enemigo, Nené, para conseguir o la liberación o la condena dictatorial de todas las tierras, las llanuras, los mares, las aldeas, las ciudades y los cielos del mundo.

Hace un par de años, el E3 nos mostraba los detalles más íntimos de la creación de Mistwalker, en aquellas imágenes veíamos unos escenarios atractivos con personajes de medio metro enfundados en ropajes coloridos y con peinados singulares; desde aquel momento, este RPG atrajo todas las miradas de los usuarios de Xbox 360 y de todos aquellos que estaban dubitativos. El juego, como era de esperar, tardaría unos años más en salir, pero sirvió para comenzar a mostrar la faceta rolera de la consola americana, apoyada por Lost Odyssey, que aún sigue siendo el RPG más esperado de esta plataforma. En el transcurso del E3 2007, el Bazar 360 recibió la primera demo de Blue Dragon, que fue recibida con ansias y con un número elevadísimo de descargas; pocos usuarios de esta consola no descargaron la demostración del juego de Mistwalker. El sabor que dejó la demo fue agridulce, el diseño de Akira no convencía a unos, y el sistema de batallas, clásico pero con algún añadido, se antojaba pesado y aburrido para los acomodados en el nuevo sistema de RPG’s; no obstante, otra porción de usuarios aceptaron de buen grado el resultado de la mezcla entre Akira y Sakaguchi, viéndose atraído por las batallas, que recuperaban la esencia de los RPG’s más antiguos, y de los gráficos, que le otorgaban un aire renovado al juego, sin hacer mención a las delicias musicales de Uematsu. Finalmente, el 28 de agosto de 2007, tras fracasar en ventas en Japón, aun teniendo una excelente crítica (Famitsu, la revista de videojuegos con más tirada de Japón, lo encumbró con un 37/40), llegó a las tiendas europeas sin crear, después de las críticas y las calificaciones europeas, unas expectativas que pudieran superar a la creada por todo lo que concernía a BioShock, cuya fecha de lanzamiento rondaba la del Blue Dragon de Sakaguchi.
