Respecto a la cruceta, la dirección izquierda servirá para utilizar las granadas de fragmentación, la dirección derecha la utilizaremos para granadas de humo y la dirección abajo, servirá para ejecutar el golpe cuerpo a cuerpo.
En cuanto al nunchaku, el botón C servirá para saltar, y el botón Z, para agacharnos o tumbarnos, dependiendo del tiempo que lo mantengamos pulsado.
Respecto al movimiento aplicado en los mandos, funciona de la siguiente manera. Como ya he dicho, apuntaremos, como no podía ser de otra manera, moviendo el mando de Wii, de manera muy precisa. Si realizamos un movimiento brusco hacia delante con el Wii-mote, haremos el golpe cuerpo a cuerpo (el mismo que al pulsar dirección abajo en la cruceta).
Con el nunchaku, moverlo lateralmente significará que queremos cambiar de arma, y hacer un movimiento vertical, significará que recargamos el arma.
Por lo demás, tanto el nunchaku como el Wii-mote servirán también en momentos puntuales para realizar una buena cantidad de acciones relativas a conducir el jeep, remar en la barca, mover el cañón antitanque, poner cargas explósivas, girar válvulas…
Todo este apartado anterior es la teoría que concierne al apartado del control del juego. Realmente pinta bien, ¿verdad? Pues, como ya he dicho antes, nos encantará si tenemos suerte, pero sino…veréis:
El control, en ocasiones más habituales de lo normal, se volverá literalmente “loco”. Apuntará donde quiera, sin poder tú hacer nada, el personaje se moverá a su antojo, no podremos disparar… en definitiva, el control nos dejará “colgados” en más de una ocasión. A mi personalmente me pasó en los primeros 10 segundos de juego, para que os hagáis una idea. Pero esa no fue la única, ni mucho menos. A lo largo de todo el juego, he tenido “bloqueos” del control tan largos, que incluso he llegado a apagar la consola después de más de un par de minutos de bloqueo, sin señal aparente de mejora.
En resumen, es un “bug”, y de los gordos; de los que a día de hoy no se deberían permitir, y si se permiten, deberían subsanarse lo más rápido posible.
Además de los bloqueos de control, a lo largo del juego los movimientos del nunchaku pocas veces serán detectados de manera correcta. La acción de recargar el arma mediante el movimiento, personalmente, dejé de realizarla, porque siempre terminaba cambiando de arma (que es el único movimiento que el juego detecta a la perfección) en vez de recargándola. Por ello, terminé utilizando el botón – para realizar la recarga.
Cuando realicemos las acciones puntuales antes mencionadas, también sufriremos para realizarlas de manera correcta. Mención especial se merece la colocación de las cargas explosivas, que se realiza exclusivamente con el nunchaku, y es una verdadera tortura, pues es difícil de realizar porque el juego no detecta los movimientos correctamente.
También me veo obligado a comentar el hecho de que a servidor me han matado más veces mis propias granadas que pretendía lanzar al enemigo, que los disparos de éstos. Y es que para lanzar granadas podremos seleccionar dos maneras, que seleccionaremos en el menú de pausa; o realizar el movimiento completo con el nunchaku, o no realizarlo. Si seleccionamos no realizarlo (opción por defecto), solo tendremos que pulsar dirección derecha en la cruceta, y cuando soltemos ese botón, lanzaremos la granada.
En caso de habilitar la opción de realizar el movimiento, aparte de pulsar el botón derecho, tendremos que realizar el movimiento de lanzar la granada con el nunchaku, y como ya he mencionado antes, la detección de movimiento del nunchaku en este juego es más bien nula. Por tanto, las granadas muchas veces se quedarán en nuestra mano, no seremos capaces de lanzarlas antes de que exploten, y nos matarán.
Resumiendo, una verdadera lástima lo del control, porque si bien en teoría pinta estupendo, en la práctica es un completo desastre, del que únicamente se salva el sistema de apuntado, muy preciso.