Jugar es lo importante.
En efecto, y aquí viene el mayor, y quizá el único, problema de este título. Tanto para los neófitos como para los veteranos, manejar a Colton White va a suponer un auténtico reto. Y es que con los botones de la consola, los consabidos círculo, cuadrado, triángulo y equis, manejaremos una cámara obstinada siempre en confundirnos aún más.
Por si esta complicación no fuera suficiente, el sprint del caballo se encuentra en el botón L con lo que finalizar algunas misiones de velocidad puede llevarnos a un auténtico ataque de histeria o lesión de dedos. Principalmente cuando aún estás empezando, como en la carrera con Honest Tom.

Decir que la curva de aprendizaje de este título es alargada es un eufemismo que se queda tan corto que escandaliza de sólo escucharlo. Resulta sencillamente insufrible mover a nuestro personaje por el escenario, pero, si uno se arma de paciencia y adquiere horas de práctica, se puede llegar a alcanzar un cierto nivel de destreza que, al menos, nos dejará disfrutar de lo mucho bueno que tenemos entre las manos.
Un buen motor.
Por desgracia, se ha tenido que disminuir el rendimiento del motor que usábamos en consolas más potentes y se nota. Los escenarios no alcanzan esa gran definición de la Playstation 2, hay bastante menos elementos activos e incluso Colton y los demás personajes dejan mucho que desear. De hecho el Tabernero del Hotel Alambra es el mismo que los dos Vendedores de las tiendas.
Aún así, sigue contando unos gráficos muy por encima de la media y una fluidez muy envidiable para el mapa de juego tan enorme que maneja. Apenas hay tiempos de carga, que únicamente se producen cuando acabas de comenzar a jugar, en caliente el motor pasa de una parte a otra del escenario sin que se note en absoluto.
Los personajes son de un tamaño considerable, sin brusquedades, con un modelado perfectamente terminado y las películas intermedias gozan de toda la calidad del título original, puesto que son videos renderizados de las escenas realizadas con el motor de las consolas grandes y se muestran, por lo tanto, una resolución de 128 bit que se nota en la pantalla.
No es sólo una historia.
Hay más novedades en el modo multijugador, dónde, aparte de una rápida partida entre varios jugadores, también existe la opción de jugar al poker, meter bots con distintos grados de inteligencia y alguna que otra sorpresa más.
Sorpresas que también están en el modo de un solo jugador, donde nos permite elegir entre unas rápidas manos de póquer o ir a cazar algunos animales.

Poco tiempo invertido.
Por desgracia, este título también adolece de algunos bugs importantes que demuestran que los chicos de Neversoft y los recién creados estudios Rebelión no le han dedicado todo el tiempo que merecía un título como éste, limitándose a poner en el mercado un burdo port con el que sacar provecho al éxito de ventas que tuvieron hace más de un año.
Los mencionados bugs son: el primero, que el protagonista aparece a la izquierda de la pantalla prácticamente durante toda la partida, excepto cuando monta a caballo y, aunque se halla hecho a propósito, termina resultando cansado.
El segundo es que en el modo multijugador, una vez que entras no se puede salir si no encuentra red, tienes que apagar el botón wi-fi en la PSP, o simplemente te dará la opción de volver a intentar conectarse. El más gordo es que como se te ocurra empezar otra partida ya no puedes volver a la anterior aunque lo tengas grabado puesto que no hay un botón de cargar.
Simplemente no se puede, la única opción es reiniciar el juego. Por último, y esto ya no sé si considerarlo un bug o no, debido a la gran cantidad de títulos que últimamente lo hacen, es que resulta imposible pausar los videos, simplemente, o los saltas o suspendes la consola, ya que ni siquiera se detienen con la tecla home.