Vuelve el salvaje oeste.
Y es que, a pesar de todo y sobretodo, el ambiente y el aroma de este título tienen la misma fuerza y consistencia de la versión para las consolas mayores. El aire indiscutible de película del oeste se refuerza no sólo por la historia, los personajes o los gráficos, si no principalmente, por la fantástica música. Música digna del mejor Ennio Morricone, que nos traslada hasta escenas que todos tenemos en la mente de obras tan memorables como El Bueno, El Feo y El malo, por ejemplo.
Si a todo ello le unimos unos diálogos potentes con unas voces americanas (¿Cuándo comenzarán a llegarnos todos los títulos traducidos al segundo idioma más hablado del mundo?) magistralmente interpretadas y unos buenos efectos sonoros al cabalgar, desenfundar, disparar o pelear, no nos queda más remedio que sentirnos inmersos en una de esas historias de vaqueros que tanto hemos disfrutado de pequeños.

Gun: Showdown es, sin lugar a dudas un título grande, un juego fantástico que no se ha trasladado todo lo bien que debería a una consola que, ya va siendo hora de que lo admitamos, tiene problemas de jugabilidad con cada título. Lo que, inevitablemente, nos lleva a plantearnos si, en efecto, el error es de los desarrolladores o si fue Sony la que metió la pata desde el principio.