Ríos de tinta han corrido, augurando un mal desenlace en la producción de la tercera entrega de la estación de juego. Constantes retrasos, problemas con el láser azul, el rediseño del mando, la incursión de un sensor de movimiento de seis ejes, la eliminación (ahora temporal) de la vibración, los tráileres que no reflejaban la verdadera calidad del juego, el excesivo precio, etc. Una odisea en la cual todos nos hemos visto involucrados, y que ha dado a luz a la bestia negra, la que pretende dominar el mercado y comerse a la blanca de Microsoft y la revolucionaria Wii de Nintendo. Por fin ha llegado a tierras europeas, y con ella el primer reproductor Blu-ray. Bien, como dijo Jack el Destripador, vamos por partes.
Lo primero que me llamó la atención, fue lo vacías que estaban las tiendas aquí en Figueres, las únicas personas que había estaban mirando productos de PS2. Sin salir de mi asombro, me dirijo al dependiente del comercio y le digo:”Hola, ¿Os quedan PS3’s?” Con lo que el chico del piercing me responde: “Tengo un cuarto lleno de ellas”. Absorto ante tal afirmación, decido adquirirla junto con los juegos Resistance: Fall of Man, un casi agotado Motorstorm y el F1: Championship Edition. Tras coger la máquina y los juegos, empiezo a comprender cuáles son las verdaderas magnitudes de la Next Gen de Sony. La caja pesa como una torre de ordenador y una vez abierta, ocupa unos 30cm de largo y pesa unos 7Kg. Es en este momento cuando me encamino hacia mi casa.

Una vez en el hogar, y superados los nervios por la posible ausencia de consolas, decido abrir la caja que envuelve la que a partir de ese momento, será mi nueva estación de entretenimiento. La consola es preciosa, la carcasa, al igual que el mando son transparentes, la forma mas fácil de comprobarlo es abrir la ranura de las tarjetas y mirar desde la parte trasera de la misma. Eso sí, os advierto que se ensucia con facilidad, ya que ese negro mate es un imán para el polvo. Tras conectar la consola al televisor, entre nervios y admiración, enciendo la enciendo. Para haerlo, basta con poner el dedo encima del indicador ON, al igual que para apagarla; para sacar los discos de la ranura, se realiza la misma operación pero esta vez posando nuestro dedo sobre el botón OPEN.
Una vez configurada la consola, accedemos a Cross Media Bar, muy similar a la interfaz de PSP. Podemos iniciar el juego, ver las fotos mediante tarjetas, crear nuevos usuarios, crear una cuenta en el PlayStation Network, ver películas en formato Blu-ray y DVD9, y contactar con los amigos, a través de internet. Por otra parte, la PlayStation Store es muy sencilla, es muy fácil acceder a ella y en unos segundos estaremos dentro. Las demos que nos podremos encontrar, son gratuitas y ocupan entre 600MB y 1GB. Los mini juegos, como Blast Factor cuestan 5€ y se descargan bastante rápido, además, estos mini juegos ocupan entre 30 y 90MB.
En cuanto al periférico por excelencia de la consola, su mando SiXaXis resulta ser muy ligero, debido a la no inclusión de la vibración. Los botones analógicos R2 y L2 son hipersensibles y muy cómodos de utilizar.
Las cajas Blu-Ray son más pequeñas que las de DVD, y la portada no cubre toda la caja; sinceramente me ha gustado el diseño de las mismas, ya que nunca ví nada parecido. En cuanto a las diferencias del Blu-ray comparado con otros tipos de DVD, a simple vista resulta imposible diferenciarlos.