Ya no acabaremos las pruebas a pie de estación, sino que lo haremos a mitad de pista. Esos descensos continuos con los que disfrutábamos en anteriores entregas, no se darán aquí.
Como punto a favor, y como venia siendo la tónica habitual en esta franquicia, los movimientos de los esquiadores están muy bien recreados, siempre y cuando en el mundo haya alguien capaz de hacer un 1080º tailgrab con doble mortal hacia delante. Suponiendo que eso existe, y es posible, el efecto está conseguido.
En cuanto al sonido, volvemos a tener un locutor de habla inglesa. Una lastima, pues la fantástica narración del SSX 3 debería haberse rescatado para esta entrega. Aun así, una serie de temas cañeros visten muy bien al titulo de EA.

Lamentablemente, el caballo de batalla de este título es la jugabilidad. A pesar de que Wii apuesta por la diversión directa, esto lamentablemente no es así. El control es de todo menos intuitivo, y los primeros pasos por la montaña, pueden convertirse en una autentica tortura. No lograremos movernos con soltura hasta bien entrado el juego, y gracias a los puntos de mejora que iremos consiguiendo con nuestras victorias en los torneos. Después, nos será relativamente fácil encadenar saltos de más de 50.000 puntos. Algo paradójico, porque aunque llegas a controlar al esquiador, nunca tendrás la sensación de controlar sus saltos. Una pena.
Además, el titulo no se caracteriza precisamente por su excesiva duración. Bien es cierto que puedes pasar los tres picos con cada uno de los 12 corredores… pero una vez habiéndolos superado con uno, el pasarlo con mas, apenas tiene alicientes, y no es un punto a su favor a la hora de estirar el titulo
Como conclusión, podemos decir que cumple en cuanto a su pura esencia: Arcade de velocidad basado en el universo del Snow. Pero la jugabilidad podía haber estado más implementada. Un título apto para los fans de la serie, y para los que nunca hayan disfrutado de ella, puede ser una buena opción hacerlo ahora