Una gran adaptación de la película homónima.
Directamente de una vieja película de culto de 1979 nos llega la historia de este juego. The Warriors no se limita a reproducir fielmente el argumento del film, si no que, a partir de él y entorno a la trama principal, nos deja conocer un poco más a los personajes, desarrollando historias paralelas mientras luchamos en las guerras de bandas del Nueva York de finales de los setenta.
Por desgracia lo que sí ha hecho Rockstar con este port es reproducir exactamente el mismo juego que triunfó el año pasado en la PS2, por lo que, para todos aquellos que ya lo dominaron en su día no ofrece ninguna novedad. Por lo tanto, si eres uno de esos, desgraciadamente apenas hay nada nuevo que contarte, únicamente los modos multijugador y el modo Armies of the Night, demasiado poco para resultar atractivo. Pero ya llegaremos a esa parte.
.jpg&type=Media_Large)
La historia comienza con el asesinato de Cyrus, el jefe de los Riffs, en un multitudinario mitin de bandas. Poco después de este acto retrocederemos tres meses en el tiempo para meternos de lleno en la vida cotidiana de una de las bandas de Nueva York, The Warriors, pero ahí no acaban los flashback ni, desde luego, el argumento. De la mano de Cleon viviremos desde la formación de los Warriors hasta el momento en el que líder de los Riffs es asesinado pasando por un buen montón de historias más que nada tienen que ver con la película. Mientras tanto, iremos descubriendo todo un mundo de peleas, robos, graffitis, asaltos a policías y destrozos de la propiedad en general que nos permitirán horas y horas de juego.
El sempiterno problema de los port.
La base del juego no es otra que repartir leñazos a diestro y siniestro. Tanto las bandas rivales, como los policías, además de los propios transeúntes serán nuestros objetivos en una concatenación de peleas interminable. Para los que no hayan disfrutado de la versión PS2 hay que hacer constar que lo que tiene de especial este juego es que en dichas peleas no estás sólo, siempre vas acompañado de alguien de tu banda que ayuda a repartir puñetazos. Así que ten cuidado de no darles muy fuerte a ellos y ayúdalos a que no les noqueen y no les arreste la poli. Y si lo hacen, estate atento para rescatarles. Estas grandes peleas, en muchos casos caóticas, son la nota más destacada de un juego que ya sorprendió en su día por su originalidad.
.jpg&type=Media_Large)
Tenemos básicamente dos ataques, el flojo y el fuerte, con el x y el cuadrado, respectivamente y luego toda una serie de combos que podemos ir aprendiendo según avanza la trama. Con el círculo agarramos a los enemigos, una vez que les tenemos sujetemos les podremos golpear con más fuerza. Además con el triángulo podemos saltar o realizar la acción que indica la pantalla. El problema viene, como suele ser habitual en todos aquellos port que se han trasladado de la PS2, a la hora de integrar la función de lo que en la consola grande de Sony es el mando analógico derecho, en este caso, como casi siempre, se trata del movimiento de la cámara. Aquí se ha pasado al botón L acompañado del analógico, esto dificulta enormemente las peleas, ya que resulta imposible moverse y a la vez girar la cámara para localizar a los enemigos.
Este fallo tan grande y, por desgracia, tan habitual, se ve acrecentado por el hecho de que, en determinadas fases del juego, como cuando pretendes robar a algún tipo desprevenido, hay que girar rápido el mando analógico en círculos perfectos para conseguir tu objetivo. Lo que, con el analógico de la PSP se convierte en una auténtica tortura. Cuando te ves obligado a interrogar a algún tío para poder continuar la historia el juego llega a hacer desesperar.