Reclutando aliados
Donde el juego se desmarca realmente del resto de MGS (obviamente el AC!D ni lo contamos) es en el control de personajes. Esta vez no controlaremos únicamente a Snake, excepto al principio de la historia, si no que dispondremos de una serie de soldados que podremos manejar alternativamente, eso sí, siempre de uno en uno, pero con varios diferentes en cada misión. Dichos sujetos no serán otros que soldados soviéticos enemigos que iremos, poco a poco reclutando.
Esta nueva característica daría por sí sola para escribir un análisis completo, por lo tanto intentaremos simplemente dibujar algunas pinceladas que nos aproximen a lo que supone para el juego. Lo que más destaca, además del hecho en sí de reclutar a soldados enemigos capturados, es el uso que hace <<Kojima>> de las red Wireless de PSP, gracias a las cuales podremos conectarnos en sitios tan chulos como hoteles, bares o restaurantes que posean este tipo de red.

Con esta conexión localizaremos nuevos soldados, a menudo con habilidades especiales que no se encuentran fácilmente en el desarrollo de las misiones. Si bien es cierto que aún no hay muchos sitios de este tipo en España, sigue siendo una función a tener en cuenta. También podremos disputar luchas con otros jugadores mediante un minijuego en el que si eliges el modo de batalla real puedes conseguir sus colaboradores, aunque también te arriesgas a perder los tuyos.
Una última idea interesante que ya veremos cómo se desarrolla es que el juego admite reclutar mediante el futuro GPS que saldrá para PSP.
Estos personajes que vamos convirtiendo en aliados siguiendo el procedimiento de dejarlos inconscientes y luego trasladarlos al camión u otra de tus unidades, tienen una serie muy amplia de capacidades que varían enormemente de uno a otro y que les hace valiosos para una gran gama de acciones diferentes.
Habrá que estar muy atento a la carrera elegida por cada soldado, así como a cualquier habilidad en la que destaque, puesto que ahora únicamente podremos cargar con cuatro complementos por personaje.
Se hace necesaria una selección cuidadosa de los soldados que enviamos a cada misión, principalmente según vayamos avanzando en el juego. Y es que Snake ya no está solo, ahora viaja acompañado, al menos por tres compañeros en cada viaje. Esto no sólo facilita las incursiones, sino que cambia drásticamente el sistema de juego. Lo que se agradecerá rápidamente. Lógicamente, para evitar eliminar a soldados que podrías necesitar en el futuro. Aún así el repertorio de armas de fuego, municiones y medicinas es digno de cualquier MGS.
El Camuflaje sustituye al Sigilo
¡La jugabilidad es exactamente lo que esperábamos! ¡Snake cuenta con todos esos fantásticos movimientos que le han hecho famoso! Tenemos los dos toques de X para incorporarse, el triángulo para pegarse a las paredes, R para el modo de disparo en primera persona, L para apuntar rápido… En fin, que los habituales de la saga no extrañarán demasiado el mando.
Quizá en lo que más se diferencia es en el hecho de que el sigilo pasa a un segundo plano gracias a que con los nuevos reclutas, se podrá pasar camuflado sin despertar las sospechas de los enemigos, aunque, hay que decirlo, a veces salte la alarma sin ninguna razón lógica a primera vista.

Conviene mencionar también, que en esta ocasión, a pesar del argumento y la jugabilidad típicamente MGS, no tendremos una única historia lineal que ir siguiendo, sino que se trata de varias misiones diferentes con otras de carácter secundario. Misiones que será imprescindible acabar en tres o cuatro minutos (de ahí su portabilidad) o que pueden llevar más tiempo si queremos explotarlas al máximo.