El circo de la Fórmula 1 llega de nuevo a una consola de SONY.
En el E3 2005 se nos dio a conocer un video que mostraba unos gráficos de ensueño, tanto, que nadie podía creer lo que estaba viendo. Al cabo de un año, nos enseñaron una demo jugable de un título que decepcionaba, sobretodo por su baja calidad gráfica pero que sorprendía por su mejorado control, gracias a los desarrollos de los joysticks.
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A pesar de todo esto, y tras varias horas de juego, podemos decir que nos encontramos con un apartado gráfico muy sólido. Los monoplazas están perfectamente recreados hasta el más mínimo detalle, lastima que en las repeticiones luzcan una carrocería con miles de esquinas que con más trabajo se hubieran convertido en una carrocería más realista. Los circuitos han mejorado espectacularmente, pero si hemos jugado a la versión de PS2, nos encontraremos con que son mucho más amplios, al igual que en la vida real y con unos pianos por fin fieles. El público ahora tiene algo de relieve en ciertas ocasiones, a pesar de ser normalmente simples sprites que recuerdan a la época de la PlayStation 1.

Por otro lado, los árboles y demás decorado ha mejorado notablemente, es una delicia pasar por la recta envuelta de arboles en Monza. Por desgracia no tienen movimiento lo cual le resta esa sensación de estar dentro de un gran premio con seres vivos a tu alrededor, aún así, para ser titulo de lanzamiento no esta nada mal. Además de estas características, en los boxes vemos cierta mejora. Los mecánicos tienen un movimiento más natural, hay gente sentada en el stand del equipo y por fin aparecen los mecánicos del resto de los equipos.
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En cuanto a la sensación de velocidad, ésta ha mejorado considerablemente. Ya no es solamente una simple vibración, está vez veremos los bordes de la pantalla así como los de los coches que llevemos delante, con un efecto difuminado muy bien recreado. Lo más reseñable es el efecto de la lluvia, sobretodo en las cámaras interiores, es decir desde la vista del interior del monoplaza y sin ningún parámetro a la vista (contador de vueltas, mapa, estado del coche…).
A pesar de todo esto, solo hay un gran pero, y es el de la falta de vibración, ya que con ella podríamos jurar que estamos participando en un Gran Premio. Las repeticiones resultan de lo más espectacular, teniendo cerca de 10 cámaras distintas para poder observar nuestra última vuelta al circuito, ya que, como viene siendo costumbre, no podremos ver la repetición entera.