Los entresijos de la máquina:

Superior técnicamente a su competidora, fue el primer exponente de que una superioridad técnica nunca te asegura el éxito.
La Mark III original contaba con una velocidad de procesamiento de 3.86 Mhz, una paleta de coleres de 256, con capacidad de mostrar hasta 32 de manera simultánea en pantalla, así como una capacidad de mostrar hasta 16 sprites de un tamaño 8x8, con una resolucion de salida de 240x226.
A todo esto había que añadir que en la propia memoria interna de la máquina encontrábamos el juego Alex Kidd. Posteriormente fue sustituido por Sonic The Hedgehog, con el objetivo de repuntar ventas e intentar que la balanza SEGA/Nintendo se decantase a su favor.
Incluso contó con una gran variedad de periféricos, entre los que destacaba Light Phaser, una pistola de luz que nos permitia disparar en juegos como Rambo III o Space Gun. O unas gafas de visión en 3D que no llegarian a verse de nuevo hasta varias generaciones posteriores.

Ademas, ha sufrido varias ediciones especiales, como Master System Super Compact, un diseño sin cables, de apariencia ultracompacta, y que incorporaba la propia consola en el mando. Así como Master System Girl, una edición destinada al público femenino y de color rosa.


Master System se mantuvo en el mercado americano hasta 1992, momento en el que desaparece de escena. Hay que esperar hasta 1996 para ver la última máquina puesta en suelo europeo, y hasta 1997 para que desaparezca de Nueva Zelanda.
Un caso curioso lo representa Brasil, donde Master System fue un éxito de ventas, e incluso hoy en día se siguen vendiendo consolas, y con muchos de sus juegos readaptados a los personajes mas populares del pais.
Hubo incluso una Master System III, de apariencia bastante similar a la anterior, y que fue lanzada en este mercado. Sega relanzó de nuevo su máquina en 2002 con una edición especial en color blanco, pero que nunca llegó a salir de Japón.