Después de una exitosa primera parte de XBOX, los chicos de Turn 10 nos devuelven la simulación más realista para nuestra consola. Tiembla Gran Turismo, el rey de los simuladores ha vuelto.
Nos encontramos con un simulador innovador pero que a la vez sigue los cánones preestablecidos de un buen juego de carreras.

El principal atractivo de este título es que sus coches actúan como en la vida real. Si aceleramos mucho el coche nos derrapará, si llevamos un coche de motor delantero al mínimo toque nos empezará a fallar, si nuestro vehículo es un 4x4 podremos pasar por los baches a gran velocidad. El control de cada tipo de coche (TD, TT o 4x4) y la posición del motor (Delantero, Medio, Trasero) determinará mucho la forma de conducirlo, lo cual nos obliga a adoptar un estilo diferente de conducción en cada modelo, el juego cuenta con más de 300 vehículos que se van ampliando en nuevas actualizaciones y packs, así que para poder completar los diferentes campeonatos del juego deberemos dedicarle tiempo al control.
Para poder atraer a un público más casual se han puesto a disposición del usuario una serie de ayudas que cada uno puede ajustar como prefiera. Puede activar o desactivar los frenos ABS, los cuales ayudan a que las ruedas no se bloqueen, puede conducir con Control de Estabilidad para mantenerse en la línea en las curvas, o conducir con el Control de Tracción, el cual nos ayudará a acelerar sin que el coche se nos vaya de la parte trasera y, cómo no, la opción de correr con marchas automáticas o marchas manuales.

También cabe comentar el genial motor de colisiones, no es lo mismo chocarse con un rival a 50Km/h que empotrarse contra el muro a 350Km/h y sus efectos serán muy distintos, puede que con un pequeño choque no te pase nada, pero se te puede estropear la dirección, reventar un neumático, dañar el motor, romper la caja de cambios, etc. Vamos, que si no vas con cuidado la carrera puede acabar muy pronto.