Por otra parte, no podremos afrontar una batalla de nivel medio si no configuramos una formación correcta, ya que, si colocamos a todos nuestros protagonistas en la primera línea correremos el riesgo de que, con un ataque masivo, nos derriben a los más débiles, que suelen ser los personajes dados a las artes mágicas (magos negros, magos blancos, magos de apoyo, magos de barrera…). La jugabilidad clásica está acompañada de una dificultad mal calibrada; luchar contra los enemigos comunes será pan comido comparado con las batallas contra los “jefes” de cada zona. Sus creadores no han sabido ajustar la dificultad de los enemigos de los encuentros frecuentes con la de los enemigos de mayor relevancia, lo que nos puede confundir bastante a la hora de calcular la dificultad de los jefes de ciertas zonas; lo peor de esto es que, cuanto más avanzamos, más notamos esta diferencia que, poco a poco, aumenta de manera molesta.

¡Qué anillo más bonito!
En cuanto a equipamiento, cabría destacar que nuestros protagonistas no utilizarán armas, ya que sus sombras son las que luchan por ellos; cada integrante de nuestro grupo sólo podrá equiparse con anillos, pulseras, pendientes o collares, que les subirá ciertas estadísticas (ataque, defensa, atq. mágico, def. mágica…) dependiendo de la calidad del material con el que estén hechas estas alhajas. Por otro lado, las habilidades mágicas podremos adquirirlas o bien mediante el aumento de niveles, o bien por el aprendizaje directo de pequeños objetos que encontremos, o compremos, por el camino.

Yo maestro de espadas, ¿y tú?
Otra de las cosas que recupera Blue Dragon es el sistema de trabajos, más conocidos como “jobs”. Nuestros personajes tienen un ”job” establecido con unas habilidades básicas, sin embargo, el jugador puede cambiar su trabajo de, por ejemplo, maestro de espadas, para pasarse al trabajo de mago negro y ganar habilidades para fusionarlas, más tarde, con su otro trabajo; de esta forma un maestro de espadas que tenga un nivel respetable en su trabajo de mago negro podrá mezclar sus poderes con la magia correspondiente al nivel de la habilidad que haya ganado con este trabajo. Sólo podremos asignar cuatro habilidades más a la habilidad obligatoria que, según el trabajo que escojamos, será diferente, si somos maestros de espadas tendremos que aceptar, por obligación, la habilidad base, y luego podremos añadir otras hayamos conseguido al subir de nivel otros trabajos. Posiblemente este aspecto sea uno de los más atractivos de Blue Dragon.