Vamos ahora con el pilar central de la saga Halo, el modo on-line. Aquí es donde el titulo muestra su grandeza. Hay ocho modos, cada uno con seis o siete variantes. Impresionante la cantidad de modos de juego, los cuales se pueden jugar en 12 mapas muy diversos (y 3 en camino). Podemos hacer un todos contra todos, asesino por equipos, capturar la bandera, coge la bola, territorios, asalto con bomba, partidas exclusivas con espadas, con lanza cohetes, con rifles de francotirador y escopetas… nunca jugarás una partida igual a la anterior. Además, conforme vayamos ganando experiencia en el matchmaking, iremos aumentando de rango, sin recompensas en forma de armas o de vestiduras, porque si, en Halo 3 podemos personalizar a nuestro Spartan/Elite como queramos, podemos cambiarle el casco, el tronco, las hombreras…aunque con pocas opciones sinceramente.

Todavía nos quedan dos modos sin comentar, el modo Cine, en el que podremos ver la repetición integra de nuestras últimas 15 partidas para hacer fotos, grabar mini-clips etc. Y subirlos a Bungie.net o compartirlas con los amigos.
Algo muy parecido pasa con el modo Forge, un editor de escenarios en tiempo real, ¿qué quiere decir esto? Que en cualquier momento tu puedes hacer aparecer un tanque, un banshee, un laser Spartan… para acabar con el equipo rival. Un poco limitado en opciones, pero con trabajo y gracias a la opción de compartir, podemos crear un campo exclusivo para nuestros amigos/clan.
Resumiendo, un gran título, pero con algunos fallos, sobretodo en el modo campaña, el cual se puede hacer repetitivo y tedioso, sobre todo con la repetición de enemigos. Todo esto se arregla con un modo online de 10, con cientos de opciones que le dan una vida eterna.