Eso sí, la primera impresión del juego no será muy buena, pues la animación de inicio se ve un tanto pixelada, por lo que a simple vista se ve brusco y falto de fluidez (a nivel introducciones)... y ésto es curioso porque en los siguientes niveles, este fallo no se da (salvo en muy contadas ocasiones, en escenarios de interior particularmente sobrecargados). Aún así, el nivel técnico queda por debajo de lo visto en otros títulos para esta consola. Faltan definición en algunas texturas y un mejor modelado de los escenarios.
MediEvil Resurrection tiene además un factor en contra, y es el hecho de que a los que no les gustan los remakes, se encuentran ante uno, ¿y qué es esto de un remake?, pues una nueva versión de un juego (no demasiado viejo en este caso, pues data de finales de los noventa) a la que, salvo el cambio gráfico y la mejora sonora (es decir, la adaptación del envoltorio a la época en la que estamos), carece de novedades relevantes en su desarrollo. Sí, tiene unos vídeos llenos de encanto, muy bien diseñados (aunque pecando de un exceso de compresión en ocasiones) y divertidos.

La mecánica de juego es exactamente la misma, los escenarios son idénticos casi por completo e incluso los aficionados, echarán algún que otro fragmento del juego en falta, por lo que como remake en realidad, no tiene un gran valor. Como juego independiente, olvidándonos del original, resulta igualmente divertido y tiene la ventaja de que no somos conscientes de estar jugando al ya visto en PlayStation.
Conclusión, que MediEvil Resurrección es un título muy divertido, lleno de acción y aventura, dispuesto a entretenernos durante no pocas horas gracias a su modo historia y a los diferentes minijuegos que nos propone. Su envoltura es sensacional, con el magistral doblaje a nuestro idioma, la buena localización llevada a cabo, y unas escenas de presentación bien realizadas y con un espectacular punto de comicidad que le imprime carácter al juego y ponen la guinda a su presentación. Sin embargo, este MediEvil peca de algunos fallos gráficos y una simpleza en determinados diseños que no acaba de concordar con el resto de elementos que hay en pantalla. El juego es adictivo, eso sí, y mejor, porque tiene una curva de dificultad muy ajustada, (aunque practicando, nada es imposible). El factor de aventura está presente en el juego, puesto que en determinados momentos hay que usar el coco, lo que tampoco está mal ¿no?. Pero, fuera de lo técnico… el juego no ha avanzado gran cosa desde el original, de manera que está especialmente recomendado para quienes no lo conocieran o para los que se quedaron prendados de él.